“Una noche con mucho encanto”

Nuestra habitacion era abuardillada con chimenea, en realidad no la necesitamos porque el suelo era radiante y no hizo frío durante el día, pero le daba un toque muy romántico. Teníamos vistas al pueblo y a la sierra, privilegiadas la verdad. La tranquilidad y la paz que se respiraba era impresionante. El baño muy grande también y el trato de Clara muy acogedor. Teníamos incluido el desayuno que estaba súper rico. En general, todo superó nuestras expectativas con creces.