“El encanto de posada”

A nuestra llegada nos encantó el emplazamiento, la tranquilidad, la decoración de la casa, ese olor a incienso, terrazas exteriores para disfrutar al aire libre… ¡un ambiente relajante! Además, el trato recibido fue excelente. La información, el desayuno, la calidad de los alimentos, la gran consideración de la hospitalera al prepararnos una cena exquisita especial para la pareja de corredores: una ensalada de pasta de espelta sabrosa, la tortillita, y la guinda del pastel su postre final, ¡un helado cremoso de té de roca súper digestivo! Todavía hay más. Este fin de semana en la población cercana de Bronchales se celebraba un trail, como éramos tres habitaciones el domingo por la mañana para madrugar a correr, tuvieron el gran detalle de despertar con nosotros y anticipar el horario del desayuno, es decir, adaptación total a las necesidades de sus clientes. Estamos contentísimos de nuestra estancia, y yo personalmente muy agradecida porque también me llevé trofeo del lugar. Repetiremos.